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La caricia de su mirada

La caricia de su mirada Estuvo escuchando, prestó toda la atención que le fue posible. Pero no entendió, no pudo comprender. Ella ni siquiera parpadeaba, convencida de que sus argumentos eran irrebatibles, segura de si misma, de que no hay nada ni nadie que le pudiera contradecir. Porque ella jamás se equivocaba, no podía aunque quisiera. La equivocación estaba fuera de su alcance.

El callaba, que otra cosa podría hacer si no. Sólo alguna lágrima recorría su mejilla y ella, sin que una dulce sonrisa pudiera abandonar sus labios, la recogía. Le decía que no había por qué preocuparse, todo estaba resuelto, no era posible la vuelta atrás. Y volvía a repetirlo cuando a falta de palabras eran las lágrimas de él las que hablaban.

El tiempo pasaba lentamente, y lentamente su voz se iba apagando. Dentro de él ya no surgían preguntas, ni tan siquiera la del porqué de todo esto. Todo carecía de importancia cuando lo único importante para él era ella, siempre lo había sido. Pero ella no lo veía así. Se acercaron aún más y ambos se fundieron en un abrazo sin final. Ya no le quedaría nada de ella, sólo el recuerdo.

Dejó resbalar unas últimas lágrimas. Y aquella soledad de la que habían huído invadió todo su ser, para no abandonarle más que en la encrucijada de algún sueño.

Aún hoy, cuando mira en la noche a la más pequeña y perdida de las estrellas, puede sentir su dulce sonrisa acariciando su mirada.

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9 comentarios

Miguel -

Burma tiene una intuición especial, muy especial.

burma -

A mi me parece que ella despidiéndose de él, se está despidiendo de la vida... no sé.. eso senti al leerlo...

Pan -

Hay despedidas mas dificiles que otras. Me viene a la cabeza una cación que dice "cuando me di vuelta ya no estabas, yo solo buscaba la mirada del adios".
Los recuerdos se enturbian según pasa el tiempo, pero las miradas no.

maRia -

Tocada. Justo "ahí". Sip.

Brisa -

Creo que nadie está en posesión de la verdad absoluta, creo que todos podemos equivocarnos, porque quien no duda no crece y ¿quien desea estancar su vida?.
Creo que ese abrazo debió de ser como cuando en el último suspiro dicen que pasa toda tú vida por delante, un abrazo que funde entre dos cuerpos una historia, y la sella con las lágrimas de él y la sonrisa de ella, extraña combinación, pero así es el amor.
Me ha encantado como lo has expresado, a mí las despedidas de cualquier tipo me entristecen y en está parte de él debio quedar pegada en la piel de ella, por eso al mirar la estrella y la luz que ella le dió y que concentro en una sonrisa el aún la recuerda, y estoy segura que ella a él también pq personas así son difíciles de olvidar.
Buenas Noches! Brisa.

Duende -

buf, no se que decir

Marc -

Maravillosa despedida. Esos huecos de soledad hay que cuidarlos con cariño, por que también son parte de la persona que te ha dejado.

Taluego,

Marta -

Ejem, mañana, con tiempo e inspiración escribo un segundo -ya tercero- comentario.
Besos!

Marta -

Como si hubieras leído mi mente. Argh! que bien lo has escrito.
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