Después de estar todo el día fuera de casa y sin cobertura en el móvil (todavía quedan lugares donde estar fuera del mundo es posible) he recibido una llamada apremiante al llegar a casa.
Y mi estado de ánimo ha dado un vuelco. Me dieron ganas de escribir algo que no había contado a nadie y que necesitaba contar, pero antes me he dado una vuelta por ahí, mientras pensaba, y leyendo a maRia y los comentarios a su último post he pensado en otras cosas y he recordado una letra para una cancioncilla que escribí hace años. No me ha costado demasiado encontrarla, aunque no está completa. Lo que pensaba escribir lo dejaré para mañana, o para cuando lo que me han contado en esa llamada esté más claro (o más oscuro).
La letra más o menos decía así:
La muerte se ha sentado
al borde del camino
su negro rostro ríe
y tiembla mi destino
Ahora ya no sé
que es lo que he de hacer
Ahora estoy temblando
sin saber por qué
Tanto tiempo caminando
por un camino oscuro
y ahora que el camino acaba
no estoy tan seguro
En algo me equivoqué
y ese algo no sé que fue
pero ahora que lo pienso
ese algo fue nacer